Finalmente mi cuñada Elena consiguió que Su Majestad le diera permiso para separarse de Marichalar y dejara de decirle ¿por qué no te callas, hija?. Estaba hasta la trenza de aguantar al marido. Jaime es un hombre muy quisquilloso con la moda femenina; antes de llegar los últimos modelos a la pasarela ya quería que Elena los luciera en una cena de gala en el Palacio Real. Con un hombre así es muy difícil convivir en armonía. Las mujeres necesitamos tiempo para elegir los vestidos, nos gusta ir a la primera moda, no a la última.
Gracias a mí estamos en China. Le dije a mi Felipín que la separación de Elena no me cogía en Madrid.
-Cuanto más lejos mejor.
-Elije, Leta: Australia, Nueva Zelanda, Japón, Rusia, China,...
Me decidí por China. Maripuri comprobó en sus cartas que no aparecía Chávez por Pekín.
-Ese hombre no va a salir de Caracas en un mes por lo menos. Los universitarios quieren darle un golpe de Estado con la ayuda de Aznar.
Por mí como si lo hacen prisionero. Chávez no me preocupa. No puedo decir lo mismo de mi cuñada Elena. Según las cartas de mi doncella, la hermana mayor de mi Felipín va a ser nuestra eterna vecina.
-Ya se instaló en La Zarzuela, mi Princesa. Le deja al duque el piso del barrio de Salamanca.
-Esa mujer es tonta. Cuando una pareja se separa el que se va de casa es el marido.
-También le va a pasar una pensión de un millón de euros al mes.
-¡Por los clavos de Cristo! Marichalar vende el divorcio caro a la Casa Real.
-Todavía están en separación sin papeles. El divorcio le proporcionaría al duque una pensión compensatoria mayor.
Aquello no se podía permitir. Saqué a mi Felipín de una reunión con empresarios chinos.
-¿Qué pasa con tu hermana, Felipe?
-Se está divorciando por etapas, Leta, como hiciste tú con el escritor.
-No me vengas con una celitis, Felipe. Hay que hablar de dinero. ¿Cuánto cuesta el divorcio?
-Mucho, cariño. Déjame seguir pidiéndoles a los chinos una ayuda para pagar las primeras mensualidades de nuestro ex cuñado.
Mi cabeza estallaba. Tuve que acostarme. Estaba intentando dormir cuando me llamó Jaime Peñafiel.
-Quiero una exclusiva, Letizia. Dime cuando te separas del Príncipe.
-Vete a paseo.
Colgué. La siguiente metomentodo fue Carmen Rigalt.
-Tengo que escribir un artículo para "el mundo". Mis fuentes me comentan que no duermes con don Felipe.
-No, duermo con su padre.
-¿De veras?
Aquella era capaz de creerse un incesto político. Le expliqué que mi Felipín y yo dormimos abrazados intentando hacer un hijo varón.
-Acaba de llamar Elena por la otra línea, mi Princesa. Quiere quedarse unos días en su Palacio con Froilán y Victoria Federica. Le dije que estaban todas las habitaciones ocupadas, pero no me hizo caso.
-No me digas eso, Maripuri.
-Le digo más, mi Princesa. Los de "El jueves" van a dibujar a toda la Familia Real en posición amatoria. Han pagado tres mil euros al juez por cada dibujo.
¿Para que digan que en España la Justicia no funciona! Por tres mil euros te pueden dibujar en pelotas y con ese medio millón de pesetas antiguas no le pagas ni el desayuno a un Marichalar divorciado de una Infanta.

