El Presidente quiere que colabore en una serie de vídeos a favor de la Ley del aborto porque sabe que, aunque me he casado con el Príncipe, sigo siendo roja.
-Dile que tienes la agenda llena, Leta.
-¿No tengo que obedecer, Felipe? ZP me dijo que la Familia Real estaba al servicio del Gobierno.
-Nosotros sólo le debemos obediencia y lealtad a Su Majestad, y el Rey quiere seguir practicando el catolicismo.
Zapatero se disgustó mucho cuando le dije que no podía ser. Una Princesa Heredera de las Españas no puede salir en un vídeo haciendo el signo feminista con las manos.
-Me gustaría decir eso de "nosotras parimos y nosotras decidimos", pero no puede ser, Presidente.
-Yo la defendería a usted si decidiera abortar, Alteza. Iría con la Vicepresidenta a hablar con Su Majestad para que firmara el decreto que impidiera una pena de prisión para usted.
Mi doncella no encontró en mi futuro ningún aborto.
-El tarot sólo predice partos con cesáreas dolorosas.
-No me asustes, Maripuri.
-¿Piensa hacer un testamento vital, mi Princesa? Aquí me sale una eutanasia.
-¿Será Su Majestad el eutasianado? Mira bien, Maripuri, que igual me das una alegría. Fíjate en las fechas.
-Su Majestad tendrá una vida más larga que Matusalén. Pasará de los cien años, mi Princesa. Sale rodeado de bisnietos adultos y...
-¿Está moribundo?
-No, mi Princesa. Está en Mallorca capitaneando el "Fortuna". A quien veo achacosa es a doña Sofía.
-Estás leyendo las cartas al revés, Maripuri. Si Su Majestad está en una estancia blanca, es que está hospitalizado y los bisnietos van a verlo.
Me dejé de cartas y corrí a organizar las cosas para el futuro. Mi Felipín dormía la siesta apoyado en la mesa del despacho.
-Despierta, Felipe, que hay que escribir el nuevo artículo 57 de la Constitución.
-¿Qué dices, Leta?
-Zapatero está modificando nuestra Carta Magna y yo también tengo que modificar los artículos que impiden nuestro reinado de forma inmediata. Voy a introducir el derecho a la eutanasia activa en el mismísimo artículo 57.
-Eso hay que hablarlo con Su Majestad.
-Ni se te ocurra.
-Creo que la eutanasia es pecado, Leta.
-Algún pecado hay que cometer para pertenecer al Reino Católico de los Pecadores.
-Voy a rezar.
En el jardín, mi Leonor jugaba a princesa rockera ajena a mis preocupaciones.
-¿Estoy guapa, mami?
-Guapísima, mi amor.
-¿Soy más guapa que Sofía?
-No te pelees con tu hermana, niña, y deja que me concentre.
El artículo 57 me salía muy largo. Llamé al contable Juan para me echara una mano.
-¿Derecho a la eutanasia para la Familia Real, alteza? -me preguntó escandalizado-. No cuente conmigo como colaborador de un delito.
La cocinera Ángela fue la única que accedió a colaborar en el resumen de lo escrito.
-Escribo con faltas de ortografía, pero con letra clara, Alteza. Primero redactaré el derecho al aborto para las mujeres de la Familia Real.
-El aborto no nos interesa.
-La pueden meter en la cárcel si aborta fuera de los tres supuestos despenalizados aunque sea un aborto espontáneo.
-Tú escribe en ese papel que estoy a favor de la eutanasia para personas mayores de setenta años.
-No puedo, Alteza. Mis padres tienen setenta años y no quiero que me los maten. Siga usted, Alteza, y que dios la perdone.
¿Tan cristianos somos?, me pregunté. Mucha fe tiene el personal. a la hora de la verdad, se acuerdan de Dios y no hay forma humana de hacer a este país laico.
-¿Usted abortaría, mi Princesa? -me preguntó Maripuri.
Me toqué la barriga. ¿Habría vida allí dentro? No, la vida estaba en el jardín. Mis Infantitas gritaban, reían, corrían, saltaban. Eran vida.
-Aquí sólo hay intestinos y células madre, Maripuri. La vida está allí, en las niñas paridas.
Maripuri también dudaba. No le pregunté si estaba a favor de la eutanasia porque era capaz de decirme que no contar con ella para practicarla. Maripruri siempre defendió el encarnizamiento terapéutico.




