En la Fiesta Nacional estuvieron todos los periodistas invitados al vino español, pero sin bloc de notas. Les dejamos claro que a los miembros y miembras de la Casa Real no se nos preguntan impertinencias, sólo nos pueden mirar, besarnos la mano derecha y arrodillarse a nuestros pies.
Mi cuñada Elena estuvo de los nervios durante todo el día.
-Marcho, papá -le decía a Su Majestad-. Me van a preguntar por Jaime.
-Calla, hija, calla, que ahí viene la bandera de Estados Unidos.
Nos pusimos de pie y le aplaudimos a la patria de Sarah Palin. Zapatero también apludía.
-El Presidente se ha puesto de puntillas -observó doña Sofía-. En este momento, piensa en Obama y le rinde respeto al futuro presidente de los EEUU.
Rajoy, en cambio, andaba un poco despistado. Yo creo que se aburría con tanto soldado. Al jefe de la oposición le van más los desfiles de ciclistas. La ministra de Defensa no le quitaba ojo de encima.
-Decir que esto es un coñazo... -murmuraba Carme Chacón-. Merecía que le quitaramos la nacionalidad.
Su Majestad pensaba lo mismo. Más tarde, en el besamanos, le echó una bronca a Rajoy por antipatriota.
-¿Hay alguién más patriota que un gallego? -le respondió Rajoy-. No, señor. Nosotros inventamos la morriña.
Mi Felipín quiso saber si el presidente del PP se había vuelto republicano. El de Pontevedra ejerció de gallego y no hubo manera de saber si apoyaba a los Borbones o conspiraba a favor de la llegada de la III.
-Defiendo los intereses de España y de los españoles -decía.
Lo dejamos ir hacia un corrillo de periodistas sin bloc de notas.
La mujer de un pepero que no conocía quedóa arrodillada a mis pies mirando mi nueva cara como si nunca en su vida hubiera visto una cara retocada.
-¡Maripuri! -grité-. Levanta a la señora y dale una manzanilla.
Mi doncella tuvo que atender a unas cuantas derechonas contrarias a la Monarquía.
-En los corrillos hablaban de su aumento de sueldo -me informó Maripuri-. Hay mucho republicano en el PP, mi Princesa. Republicanos y ateos. Gracias a Dios los socialistas son juancarlistas y letizieros.
Mercedes Milá se acercó a mí sin protocolo, me dió un codazo y me dijo:
-Compañera, ¿cómo están tus hijas?
-Perfectas.
-¿Cómo va la anulación de Elena y Jaime?
-Esa pregunta no procede.
-¿Cuánto te costó la nariz nueva?
-De eso no hablo.
-¿Es cierto que se os acabaron los nueve millones de euros este verano?
-Mercedes, por favor.
-Sé que Zapatero os tuvo que entregar en agosto otro cheque.
Su Majestad se acercó. Le sonrió a Mercedes Milá y le preguntó por los concursantes de Gran Hermano.
-Aquí pregunto yo, Juan Carlos. Recuerda que soy periodista y España es un país democrático. ¿En qué gastas el sueldo? ¿Comes percebes todos los días? ¿No sabes que hay crisis?
Doña Sofía dijo que el acto se terminaba. Suspiré aliviada. Pero quedé preocupada por nuestro futuro. Como sigamos así, dentro de unos años respetarán más a los concursantes de Gran Hermano que a mis Infantitas.


