Los blogs que lee Letizia

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Monday, March 30, 2009

Sangre de Reyes


Desde que supe que tengo sangre de reyes en mis venas estoy que no cabo en mí. Es un honor. Yo ya me imaginaba que era prima lejana de don Pelayo por la nariz que me había salido.

-Tiene nariz de Borbona -me dijo el cirujano que me la arregló hace unos meses.

Yo no sabía entonces que descendía del rey Fernando II. De haberlo sabido, hubiera dejado la nariz sin arreglar.

Estos días me corté varias veces con las latas de atún para ver mi sangre azul. No es nada del otro mundo. Te echas un chorro de agua oxigenada en el corte y se tapona la herida. Mi doncella se escandaliza al ver mis comprobaciones.

-Tenga cuidado, mi Princesa, que esas latas están oxidadas.

Maripuri no me entiende. Para ella la sangre azul es un cuento de niños. Dice que todas las sangres son rojas como el vino tinto.

-Hasta José Tomás tiene la sangre roja.
-No debes ir a los toros, Maripuri.
-Me refiero al José Tomás sastre, mi Princesa. ¿No lo conoce? Sale en la tele hablando de los trajes de Camps. ¿Sabe usted si el Príncipe tiene algún traje regalado?

Tiemblo. Todos los trajes de mi Felipín son de regalo. Me olvido de mi sangre azul y corro a su despacho.

-Felipe, hay que pagar tus trajes. ¡Rápido! ¿Dónde están los euros?
-En el banco, Leta.

Mi Felípín no quiere pagar su ropero. Él no paga los regalos de los amigos.

-Siempre nos regalaron la ropa -me explica-. Es una tradición que hay en España: los de sangre azul no pagamos los bienes de primera necesidad.

Yo quiero pagar. No puedo vivir con esta inquietud. Le pido una audiencia privada a Su Majestad para tratar el tema.

Su Majestad me invita a entrar en su despacho. Allí está Rouco con una sonrisa de oreja a oreja.

-Monseñor Rouco quiere darte un tríptico del lince y el niño, nuera.

Acepto el folleto. Rouco insiste en explicarme la comparación. Yo sólo entiendo que el niño es guapo.

-¿De quién es el niño, monseñor? -le pregunto-. Parece que tiene sangre real.
-No lo dude, Alteza. Gracias a Dios, una organización provida salvó a Paquito de ser abortado.

Me emociono. Es un niño perfecto para casar con mi infanta Sofía. Entonces pienso en el lince y también me enternezco.

-¿Apoyarán la campaña? -nos pregunta Rouco.

La íbamos apoyar, pero nos echamos atrás cuando oímos las protestas de los ecologistas. No había consenso.

Me olvidé de la polémica campaña y volví a pensar en mi sangre azul y en los trajes del sastre José Tomás. Maripuri me interrumpió los pensamientos.

-¿Quiere que le lea las cartas, mi Princesa?
-No, Maripuri. Últimamente he externalizado la lectura del tarot en una empresa que asoma una tarotista de verdad por la pantalla del ordenador.
-Yo le descubrí con mis cartas la sangre del rey Fernando II que recorre sus venas.

Mi doncella nunca se rinde. Le dices que externalizas un servicio e insiste en prestártelo por duplicado. Modestia aparte, los de sangre azul tenemos más sentidiño.

Voy a engancharme al tarot del ordenador. Os animo, queridos súbditos, a fundir seis euros en una lectura de cartas para descubrir ese futuro maravilloso que se avecina a nuestros presentes.

Monday, March 16, 2009

Premio Symbelmine y turismo ruso


Estuve trabajando mucho estos días para evitar que Putin nos declarara la guerra a causa del lapsus linguae de Zapatero. Mi diplomacia evitó la catástrofe. Hablé con los medios de comunicación rusos y les expliqué que en España sólo follamos a los turistas rusos que quieren follar, a los que no les apetece, los dejamos en paz. Así apoyamos el turismo.

-Gracias, Alteza -me dijo ZP cuando le informé de la solución del conflicto diplomático-. La culpa la tuvo Touriño por perder las elecciones gallegas y Patxi López por andar pactando con el PP. Me van a matar a disgustos, Alteza. Yo ya no funciono.
-¿No funciona, presidente?
-La dejo, Alteza. Voy a colgar antes de que vuelva a hablar de follar con quien no debo.

Empecé a pensar que Su Majestad tiene razón cuando dice que ZP va a perder las elecciones generales.

-Voy a tener que entenderme con el gallego -se lamenta.

Siempre le llama "el gallego" a Rajoy. Su Majestad les pone motes a las personas que le caen mal. Por ejemplo, a Marichalar le llama "el Duque" con retintín.

Hablando de Marichalar, nos preocupan esas memorias que le va a publicar Pedro J. Mi cuñada Elena está de los nervios.

-¿Ves, mamá? -le dice a doña Sofía-. Razón tenía yo al querer ser madre soltera de dos niños probeta seleccionados entre los mejores embriones que me encontraran en esa clínica de EEUU que hace niños guapos.
-Ya eres madre soltera, hija. En la práctica, no estás casada.

Mi doncella propone que casemos a Elena con Feijóo, el nuevo presidente de Galicia.

-Es un buen partido para una Infanta divorciada: trabajador, ahorrador, buena persona y cuenta unos chistes que te mueres. Los chistes de Feijóo son mejores que los de Fraga.

La niñera Rafaela nos vienen con el chisme de la presunta homosexualidad de Feijóo.

-Le conocí un novio.

Maripuri se enfada. Mi doncella nunca se llevó bien con la niñera porque a las dos les gusta mandar en la zona del servicio doméstico.

-¿Qué os pasa a todos? -explota Su Majestad-. Las sirvientas discuten, los hijos se llevan mal, los nietos hablan de la herencia, la mujer me riñe, el Presidente dice que los españoles follan rusos,...
-Es la primavera, Señor.
-Calla, nuera, calla, que tú estás en boca de todos por ese imperdible que le clavaste a la banda de Isabel la Católica.

Le pedí dinero para un broche. Su Majestad empezó a hablar de la crisis económica, como hace siempre que no quiere soltar los euros.

-Muy bien, iré a Gibraltar a ganarme la vida. Allí tratan bien a las princesas. Ana de Inglaterra fue recibida con la música de Indiana Jones y, por lo que sé, le pagaron bien la visita.

No me hicieron caso. Su Majestad y mi Felipín hablaban de Patxi López (ése que quiere mandar en el País Vasco), Doña Sofía jugaba con mis Infantitas y mis cuñadas hablaban de trapos.

-¡Felipe!- grité-. O me haces caso o te pongo los cuernos con Feijóo.
-¿Estás embarazada, Leta?

Me toqué la tripa. ¿Estaría dentro el varón? Por un día que lo hicimos sin preservativo, no creo que se haya producido el milagro. En todo caso, ire a hacerme la prueba de la rana un día de estos. Peñafiel querrá saber si estoy embarazada.

Otra gran noticia es el premio que me ha dado Coilet. Moitas grazas, guapa. Ya he colocado el galardón en la estantería de mis mejores premios. Ojalá se una pronto la Corona de las Españas a la lista de galardones que voy acumulando.




Esta Princesa otorga un Premio Symbelmine a:
-Desde la tienda
-Lazy blog
-¿Con la venia de mi ego?
-Belén in Red

Tuesday, March 03, 2009

Elecciones autonómicas en Galicia y el País Vasco




Me siento orgullosa de ser española. España es un gran país con mucha democracia, mucha prosperidad y mucha buena gente. ¿Qué país tiene más elecciones? Ninguno. Aquí votas al Presidente del Gobierno, a los diputados y senadores de las Cortes, a los parlamentarios de 17 Parlamentos, a los alcaldes, también votamos a los mandamasés de las Diputaciones Provinciales, no cito Áreas Metropolitanas y Mancomundiades de Municipos porque son realidades políticas que se me escapan.

En cuanto a la buena gente la encontré en la Universidad San Pablo CCU. ¡Qué almas!

-Soy una pecadora, monseñor -me disculpé ante Rouco.
-No, Alteza, no. Usted es católica.

Mi Felipín me tomó la mano para darme ánimos porque sabe que los obispos me ponen nerviosa.

Un señor que se presentó como propagandista me ofreció dos plazas universitarias para mis Infantitas.

-Las Herederas del Heredero deben estudiar en una buena Universidad Católica.
-¿No le parece un poco pronto, señor? -le pregunté.
-En absoluto, Alteza. Los padres deben decidir la educación de sus hijos y no permitir que ningún Gobierno les eduque los niños.

Callé. Aquel hombre quería saber mi opinión sobre Educación para la Ciudadanía.

A mi Felipín le sonó el móvil con una urgencia. Era Su Majestad. Quería informarnos de la dimisión del ministro Bermejo.

-No sé con quien va a cazar tu padre, Felipe. Los Albertos están amenazados con la cárcel y Bermejo ya no podrá cazar porque el subsidio de parado no da para monterías.
-Calla, Leta, calla. Que nadie sepa con quienes caza Su Majestad.

Volví a callar. Sonreí con mis dientes blanqueados y me puse de perfil para que mi nueva nariz luciera en todo su esplendor. Gracias a Dios, en el CEU no nos colaron una misa.

-Los católicos ricos no rezan, mi Princesa -me explicó ya en casa Maripuri-, simplemente amasan el dinero, hacen negocios.

Mi doncella debería hacer lo mismo en vez de distraerse con las elecciones gallegas. Maripuri nunca vota, pero siempre está informada.

-Intenté venderles mi voto, mi Princesa, y no me lo compraron. Feijóo quería el escaño 38, Touriño una mayoría suficiente y Quintana gobernar para la gente. Yo les dije que mi voto estaba de saldo, a buen precio, pero nada, no hubo forma de arrancarles un cheque.

El domingo vivimos intensamente las elecciones. Su Majestad estaba más preocupado por si algún chalado gritaba ¡muera el Rey! que por el resultado.

-No seas tonto, Juanito -le decía doña Sofía-, sólo los locos te desean la muerte.
-¿Y si todos los españoles se vuelven locos, Sofi? ¿Pensanste eso? A nuestra nuera la asaltaron en un hospital de Palma, nuestra ciudad de veraneo, pidiéndole mi cabeza.
-No fue para tanto, Señor -le dije-. El pobre hombre era bastante pacífico.

Mi Felipín nos pidió silencio. Le estaba dando a nuestras Infantitas una lección improvisada de Educación para la Ciudadanía.

-En el País Vasco gana el PNV y en Galicia andan empatados, pero acabará ganando el PP.
-Calla, Felipe, que me pones tontas a las niñas -lo interrumpí-. Están en edad de cuentos infantiles.

Leonor dijo que ella prefería realidades, quería saber por qué mi doncella no va a votar nunca. Tuvimos que explicarle que Maripuri es anarquista. Leonor abrió los ojos como platos. Mi niña teme que Maripuri convenza al resto de los españoles con sus ideas tan contrarias a la clase política. No hay motivo para sus miedos: mi doncella aún no es famosa.


¿Te cuento un chiste?

¿Sabes por qué las gallinas no tienen tetas?...

Envía un mensaje al 5511 con el texto CHISTES.6677.20000

Wednesday, February 18, 2009

Entre San Valentín y el 23 F







En La Zarzuela nunca podemos celebrar San Valentín como mujeres y hombres enamorados. Siempre nos estropean la alegría con la Memoria Histórica del 23-F dichoso.

-Pensé que moríamos, Letizia -se lamentaba doña Sofía al verse en televisión tal como era hace más de dos décadas-. Yo era muy joven para morir, no había criado a mis hijos. Juanito también paso mucho miedo, querida, ahí, metido en su despacho.
-¿Ya tenía ese despacho?
-Sí, querida. El Gobierno nunca nos negó dinero para muebles.

Empecé a temblar. La Historia se repite, pensé, y yo podría ser una Reina sitiada. Mi imaginación volaba, veía a Aznar dando un golpe de Estado, a ZP arrodillado en el suelo del Congreso, a los nacionalistas pidiendo perdón por no ser españoles de corazón.

-¿Tienes frío, Letizia? Tenemos la calefacción a 30º, pero podemos subirla algún grado más si tienes frío.

Yo tenía miedo. Dejé a doña Sofía trajinando en los radiadores y me acerqué a la cocina. Mi doncella estaba preparando un caldo gallego.

-Maripuri -le pedí-, deja esos grelos y mira en tu tarot si yo viviré un golpe de Estado.
-Ojalá tuviéramos un golpe de Estado y no esta crisis. ¿Sabe usted, mi Princesa, cuánto gasté en el supermercado? ¡Una pasta! Con cincuenta euros no compras nada, gastas y no traes. Gracias a Dios, en su Palacio todavía hay gas para que yo pueda prepararle un caldo a mi familia.
-¿Viviré un golpe de Estado, Maripuri?
-¿Cuándo me paga, mi Princesa? ¿Y las propinas? Prometió usted ayudarme. ¿Cuánto le dio la presidenta de Argentina para mí? ¿Y Obama? ¿Envío Obama algunos dólares'

Era imposible hablar con mi doncella. Fui a refugiarme a los amorosos brazos de mi Felipín. El miedo fue abandonando mi cuerpo. Entré en calor. Mi Felipín me besaba con amor. No, mi marido jamás permitiría que un golpista me matara.

-¡Mi Princesa! ¡Yo quiero cobrar!

Maripuri no sabe lo que es el amor, sólo piensa en el vil metal; es como una Patricia Botín sin padre banquero.

-Tu doncella, si hubiera vivido el 23-F, le habría pedido el sueldo a Tejero antes de que la matara -refunfuñó mi Felipín.

Elena llega muy enfadada. Se vio en la tele más joven y tiene depresión. También pide dinero.

-Este San Valentín ningún hombre se acordó de mí. Marichalar ya olvidó que soy la madre de sus hijos.

Cristina, en cambio, está optimista. Nos dice que ella ha prosperado mucho desde el 23-F.

-Estudie una carrera, conseguí trabajar en La Caixa, me casé con un jugador de balonmano, tuve cuatro hijos,...

Su Majestad nos propone un brindis.

-Brindemos por España.

Así lo hacemos. Mis Infantas aplauden, tus primos callan, Maripuri sigue diciendo que tiene que cobrar lo antes posible. Empiezo a comprender que para una pobre trabajadora son más importantes los euros míseros que para mí este diamante que me regaló mi Felipín por San Valentín. Hay personas a las que la necesidad las obliga a amar el dinero.


Tuesday, February 03, 2009

Los espías de Madrid



Sus Majestades están muy preocupados por los espías que dicen que salieron del Gobierno de Esperanza Aguirre. Temen mis suegros que nos haya espiado a nosotros. Todo es posible. Se te mete un espía entre los escoltas y no te enteras, piensas que es uno más, el nuevo.

-¿Y qué van a decir, mi Princesa? -me pregunta mi doncella-. Aquí no hay secretos. Doña Sofía ya contó los suyos en el libro de Pilar Urbano y los secretos del resto de la Familia Real los airea la prensa rosa sin necesidad de espías.
-Podrían decirle a los de "el país" mi sueldo, Maripuri. ¿Imaginas la que se montaría si se supiera que mi salario supera al del presidente Zapatero?
-Suerte la suya, mi Princesa. Yo, en cambio, cobro una miseria. ¡Y mire que trabajo! Pues nada, no hay manera de llegar a los mil euros. Estos días estuve de estatua humana para ganar uno euros más.
-¡Maripuri!

Mi doncella dice que tiene que ganarse la vida y todos los trabajos que no sean delito sirven para pagar las lentejas.

-Le envíe un currículum a doña Esperanza ofreciéndome de detectiva. No me contestó. Yo le decía en la carta de presentación que soy una gallega decidida a espiar a Mariano Rajoy durante la campaña electoral en mi tierra.

Hablé con mi Felipín muy seriamente. Hay que subirle el sueldo a mi doncella. Es una mujer con cargas familiares y merece cobrar más que el resto de los funcionarios.

-Tendrá que esperar, Leta. El Presidente tiene que afrontar los gastos del desempleo. Tu doncella, gracias a Dios, no está en paro, ni lo estará mientras España sea un reino.
-¿Y si se nos mete a espía, Felipe? Maripuri podría contar a cambio de un cheque sustancioso que soy adicta al tarot y a los esoterismos.

Mi Felipín no cree en los espías, dice que son un cuento, algo así como los fantasmas. Para él, Maripuri sólo es mi doncella.

-En España no se pasa de fregar suelos a trabajar en los servicios secretos.

Decido ayudar a mi doncella por mi cuenta. Pongo una huchas en la sala de audiencias y le digo a los visitantes que echen una moneda.

-Lo que quieran, un euro, dos, cincuenta céntimos, pero los centimitos no, por favor. Mi doncella merece una buena propina.

Zapatero no echa nada. Me enseña los bolsillos vacíos.

-No tengo un duro, Alteza. De buena gana le daba unos euros para su doncella y unos billetes grandes para sus Infantas, pero ya repartí el Presupuesto entre Comunidades Autónomas y Ayuntamientos.

Llamé a Génova 13. Me dijeron que allí sólo colaboraban en la beneficencia de la Santa Madre Iglesia-

-Pero somos monárquicos, Alteza.
-¿Qué tal los espías? -le pregunté al telefonista-, ¿ya espían a Mariano?

El telefonista me colgó. Debió penar que yo no era la verdadera Letizia. Suele ocurrir. La gente todavía piensa que las princesas no nos ponemos al teléfono.

Antes de acabar quiero decir y digo que mi Felipín acaba de cumplir 41 añazos y que acepta regalos. Yo sólo le pude regalar un gorro para el frío porque ando mal de pasta.

Thursday, January 22, 2009

Obama Presidente



Estos días estuve muy ocupada buscando un vestido apropiado para asistir al juramento de Obama. Perdí mi tiempo: no nos invitaron. Obama no debe saber que yo existo, que soy la Princesa de Asturias, la futura Reina de España.

-¿Tenemos invitación, Felipe? -le preguntaba a mi Felipín todos los días.
-Aún no abrieron la valija diplomática, Leta.

Yo misma la abría. Nada. Tonterías. Fidel nos enviaba puros habanos desde un hospital de La Habana, Chávez nos ofrecía petróleo venezolano para la caldera, la presidenta de Argentina me pedía consejo sobre una nueva marca de botox,...

-Usted elija el vestido, mi Princesa. Si no la invitan, siempre podrá lucirlo en alguna fiesta del Palacio Real -me sugirió mi doncella.

Así lo hice. Fui de compras, pero no encontré nada que me gustara. Las tiendas estaban entre las rebajas masivas y los saldos de cierre por quiebra. Ya estaba desesperada cuando vi en un kiosco lo que me pareció una revista de moda. Resultó ser el dominical de "el mundo" y la modelo era Soraya, la portavoz del PP en el Congreso.

-Maripuri, llama a Génova 13 y pide las picardías de Soraya. Quiero ir a la jura de Obama con un aire de española sensual.

Mi doncella se santiguó espantada. Le quité el teléfono de las manos y yo misma hablé con Soraya.

-Sí, Alteza -me dijo-, yo le envío todos mis camisones, pero tienen que devolvérmelos porque los voy a necesitar para ir de mitin a Galicia.

¡Hay que ver cómo se moderniza el PP! No parece el partido de Manuel Fraga. A poco que nos descuidemos, las peperas acaban en el Interviú y Rajoy de boy por las despedidas de solteras.

Como decía, ya había conseguido un traje sensual, pero no nos llegó la invitación.

-Obama debió haber leído tu libro, Sofi -comentó Su Majestad-. Debe estar muy ofendido porque le llamaste negro.
-Cosas peores le llamaron a Calderón -contestó doña Sofía-. Pobrecito. Es un buen hombre que quedó sin su trabajo de presidente del Real Madrid por culpa de la prensa.

En la televisión, Obama juraba con la mano sobre la Biblia.

-Mira, Felipe, mira -le dije a mi Felipín-. Así juraremos nosotros.

Mi Leonor intentaba traducirme lo que dice Obama con el inglés que aprende en su colegio pijo.

-Calla, hija, calla. Obama sólo dice que jura y poco más.
-Se está emocionando -observó doña Sofía.

Le di un codazo a mi Felipín para que tomara nota: tendrá que llorar cuando lo proclamen Rey porque ésa es la moda.

-Vale la pena llorar cuando te nombran y no cuando te echan -comenté-. Esperemos que no lo echen como a Calderón.
-¿Echarlo? ¿Qué dices, nuera? Ese hombre va a salvar al mundo de la crisis económica.

Crucé los dedos. Dios nos libre de mesías humanos. Yo prefiero trabajar y salvarme a mí misma de la pobreza. Iba lista si estuviera esperando por la ayuda del presidente de los EEUU.


Tuesday, January 13, 2009

En mi Palacio no hay paro




La Monarquía le está garantizando un buen puesto de trabajo a Maripuri y al resto de personal a nuestro servicio, pese a no ser demasiado monárquicos. Bueno, nosotros tampoco lo somos. Izquierdeamos bastante y, ya se sabe, que en la izquierda pocos monárquicos hay.

Me preocupa la elevadísima tasa de paro de nuestro país. Yo sufro viendo las colas del INEM. Pobre gente... Le dije a mi Felipín que tenemos que aumentar la plantilla de La Zarzuela.

-Felipe, amor, estoy dispuesta a asistir a todos los actos oficiales con el mismo vestido si así juntamos dinero suficiente para pagar una docena de sueldos más.
-Nuestros súbditos quieren ver a su Princesa bien vestida, Leta.

No le hice caso. El día de la Pascua Militar inicié mi plan ahorro en ropa. Saqué del fondo de armario un vestido dorado con tres años de antigüedad y me lo enfundé.

-Mi Princesa, por favor -me rogó mi doncella-, no salga a la calle con un vestido tan viejo. Van a criticarla en la Noria.
-Por mí como si dicen misa.

La ministra Chacón también estaba siguiendo un plan ahorro.

-Vengo de Purificación García -me susurró al oído-. Dígalo por ahí, Alteza. Purificación me paga por hacerle publicidad.
-¿Sabes si le queda otro pantalón negro para mí? -le pregunté.

Chacón no contestó. Puso cara de pena y empezó a leer un discurso en el que decía que nuestros valientes soldados van a tener menos presupuesto para armas.

-Por eso la ministra les dice como tienen que disparar, mi Princesa -me comentó mi doncella tras el acto-. Chacón va a terminar enviándolos a la guerra con escobas.
-¿Para barrer?
-No, mi Princesa, para separar a los contendientes a escobazos. Ya los estoy viendo. ¡Ay, Jesús! El tarot dice que los de la Legión van con escobas hacia Palestina uno de estos días. ¡Y paran la guerra!

Mi doncella soñaba despierta. Su imaginación no tiene límite. La mía, en cambio, es más de andar por casa. Me preocupa mi país, me aterra el paro, me horroriza que los españoles pasen hambre. Debe ser porque aquí, en La Zarzuela, pensamos en números.

-No llego a fin de mes -dice Elena-. Tengo la factura de la luz sin pagar.
-Espera, Elena -le dice Cristina, yo llevo desde noviembre sin pagar el colegio francés de mis hijos. Firma los cheques, papá.

Su Majestad firma con amor. Nunca les niega una firma a sus hijas.

-¿Qué sería de nosotros si estuviéramos sin trabajo? -pregunto-. Nos os imagino en la cola del INEM.
-Pues yo ya os veo a ti y a Felipe, nuera. Esto se acaba. Yo moriré y gritarán vivas a la República.

Doña Sofía reza. Se hace acompañar por la duquesa de Parla y va a la capilla para seguir rezando.

-Rezando no se conserva el empleo, mi Princesa. Hay que incrementar la productividad; barrer más, leer más discursos, asistir a más inauguraciones. Dígales a las Infantas que estudien y no deje que sus contables holgazaneen. ¿No los ve de brazos cruzados?

Parece que es más difícil incrementar la productividad que rezar. Casi me apetece rezar. Los ateos librepensadores dicen que Dios no existe, pero a mí hoy me apetece rezarle un padrenuestro. Voy a rezar por el fin de la crisis y por el cese de la guerra en Gaza.

Monday, January 05, 2009

Escasa finaciación tras Navidad y Premio Tomadas de la mano



Zapatero no ha sido sensible a las necesidades de financiación de la Casa Real. Tuvo dinero para el honorable Montilla. Al presidente de los gallegos le firmó un cheque para que siga hablando gallego. Hasta le dio pasta a doña Espe. El 2009 la presidenta de Madrid podrá permitirse la calefacción. Así estaba de contenta cuando salió de La Moncloa. Se reía como si le hubiera tocado la lotería.

Su Majestad estaba preocupado. Dice que hay que tirar del carro, pero yo no veo ningún carro. Seguimos con los coches viejos y las carrozas no están de moda. La reina de Inglaterra puede ir por Londres en carroza. Yo no quiero ni imaginar lo que se diría de nosotros si nos desplazáramos en coche de caballos por las Españas.

-Se puede vivir con muy poco, mi Princesa -me dice mi doncella-. Deben ahorrar más, privarse de lujos. Por ejemplo, dejen de llevar al circo a las Infantas. Y no compren casas en Mozambique.

Maripuri quiere que vivamos como un matrimonio proletario. Cada día más comunista se nos vuelve. Estas Navidades juraba en hebreo al ver las facturas de los regalos.

-Paga Hacienda, Maripuri.
-Están elevando ustedes el déficit público, mi Princesa, con gastos suntuarios. ¿Para qué quiere usted más joyas? ¿Y esa ropa de marca? Hasta los nietos de Su Majestad van vestidos como figurines. Compren ordenadores, denle cultura a los niños, que aprendan los idiomas de España.

Me dio una idea genial. Llamé a Zapatero y le dije que tendría que subvencionar unos cursos de idiomas autonómicos para mis hijas.

-Comprenda, Presidente, que las infantas de España no pueden recibir menos dinero que el tal Touriño que gobierna a los gallegos.
-Touriño tiene carné del PSOE -me contestó Zapatero.

Por carnés que no fuera. Le reclamé al Presidente carnés para toda la Familia Real.

-Para Marichalar también. Sigue siendo muy monárquico.

Zapatero se negó a hacernos socialistas. Dijo que sólo nos corresponde el vulgar DNI y nueve millones de euros anuales. No insistí. A quien no quiere dar, no se le puede pedir.

Su Majestad tampoco está generoso con la cartera. Ni un solo euro de aguinaldo les dio a los nietos.

-Calla, niña -le dije a mi Leonor-. Su Majestad no te paga los villancicos.

Soña Sofía, en cambio, pagaba los villancicos con abrazos y besos. Cree que se vive de amor. Como le dijo mi cuñada Cristina, los besos no pagan el colegio privado de los niños.

-Eres muy catalana, hija.
-Voy a tener que llevarme algo de tu nevera para Barcelona, mamá. No llego a fin de mes desde que tengo que pagar las cuotas de los ordenadores de mis hijos. El presidente de Cataluña no les da becas y me están arruinando con tanto gasto.

Le prohibí acercarse a mi nevera. Sofía y Leonor están en una etapa de crecimiento que requiere una alimentación abundante.

-Mis hijos están en la etapa del ordenador de sobremesa y van a pasar a la etapa del ordenador portátil.

Cristina es una quejica. Tiene razón mi Felipín cuando dice que a su hermana menor se le ha pegado el nacionalismo económico de dame todo el presupuesto y quédate con todo lo demás.

Lo mejor de estas Navidades fue enterarme un día que el adsl de mi ordenador anduvo mejor que de costumbre que mi amiga Milagros Sánchez me había concedido el Premio Tomadas de la Mano . Moitas grazas. Estas Navidades Papá Noel anduvo escaso con Maripuri y los Reyes Magos poco la tuvieron en cuenta. Eso le pasa por no haberse casado con un príncipe como el mío.

Thursday, December 18, 2008

¡Feliz Navidad!






Doña Sofía manda mucho en La Zarzuela. Nuestros súbditos sólo tienen que contemplar nuestra tarjeta de felicitación navideña para darse cuenta. Yo jamás regalaré un tarjetón con un pesebre cuando sea la Reina de las Españas. ¡Antes muerta!

¿Qué pensarán nuestros súbditos ateos? ¿Y los agnósticos?... Seguro que los inmigrantes musulmanes no se sienten queridos por la Casa Real. ¡Dios mío! Me siento fatal.

Yo quería una postal laica. Un Papá Noel montado en un reno quedaría mucho mejor que este Niño Jesús que se le antojó a mi suegra.

-España es un país mayoritariamente católico -sentenció doña Sofía-, y su Monarquía debe estar a la altura de su religiosidad.

Mi cuñada Elena pegó debajo del belén una fotografía de sus hijos.

-Es un poco antigua -se excusó.

Cristina eligió una foto de sus niños más vestidos.

-Llevan moda catalana -nos explicó-. Se lo prometí a Montilla.

Yo abrí la cartera y quité un primer plano de mis Infantitas disparado por la niñera Rafaela un día que estaba menos republicana que de costumbre.

-¿No tienes una foto de Leonor disfrazada de angelita? -me preguntó doña Sofía-. A nuestros súbditos les gustaría ver a al Heredera del Heredero participando en el belén viviente de su colegio privado.

Me negué a entregar las imágenes privadas de mi Leonor para una cosa pública. Mis niñas serán Infantas de España, pero tienen intacto el derecho infantil a la intimidad que les garantiza la Ley del Menor.

Ya recibimos las primeras protestas por la postal religiosa. Mi Felipín se encerró en su despacho aquejado por un fuerte dolor de cabeza.

-El Príncipe teme no ser Felipe VI, mi Princesa -me comentó mi doncella-, y no es para menos: por Cataluña andan gritando que muera el Borbón Felipe V.
-Ya pidieron perdón, Maripuri.
-Pues espere usted a que en el desfile del Orgullo Gay le griten disparates a su suegra doña Sofía.
-Todavía estamos en Navidad, Maripuri.
-¿Tiene por ahí mi regalo, mi Princesa? Cesta de Navidad no quiero. Yo quiero dinero, euros de verdad, billetes grandes.
-¡Maripuri!
-Voy a poner en esa postal que quienes la reciban nos manden un donativo a La Zarzuela.

No se lo permití. Pedir es una vergüenza. Yo prefiero solicitar impuestos obligatorios. Es cierto que necesitamos dinero. La crisis me está dejando pobre. Pero no para pedir, sino para exigir un salario más digno.

Vuelvo a mirar la postal. ¡Qué guapas son mis niñas! Dos soles. Leonor, gracias a Dios, ya sabe cantar en inglés "Noche de paz", tal como demostró en la fiesta de su colegio. En Los Rosales la tratan con más mimos que me trataron a mí en mi colegio público de Oviedo. Pero, aun así, no me convence ese centro. Donde haya un colegio público que me quiten los colegios pijos.

Thursday, December 11, 2008

Treinta años de Constitución



La Constitución la celebramos con una fiesta cutre. Nada de desfiles militares, nada de copas, nada de canapés. Por no haber casi no hubo discursos. Pepe Bono, el presidente del Congreso, dijo unas palabras, supongo que dedicadas a su numerosa familia, porque algún diputado que había por allí le prestaba más atención a los periodistas. Los corrillos de siempre.

El sábado decían que la ministra Chacón andaba por Lisboa de fiesta.

-No merecemos esta ministra -me comentó un diputado pepero-. Es pacifista y nacionalista catalana.
-Yo no hablo de política -le dije siguiendo al pie de la letra los consejos de Su Majestad.

Rajoy se acercó para enseñarnos las fotografías de sus hijos.

-Mire, mire, Alteza. Son muy riquiños.

Casi me emociono con tanto amor de padre. Le di un codazo a mi Felipín para que aprendiera. Mi esposo no hizo caso. Escuchaba el discurso de Su Majestad por ambos oídos.

Doña Sofía , en una esquina del salón de los Pasos perdidos, hablaba de los niños porque la mujer de Zapatero ponía cara de pena. Doña Sofía le estaría contando con pelos y señales el accidente de bicicleta de su nieto Miguel.

Cuando izaron la bandera en la plaza de Coplón, mi corazón dio un vuelco. ¿Sería yo un día la Reina de España? Llamé a mi doncella para que me tranquilizara.

-El tarot no dice lo contrario, mi Princesa -me aseguró Maripuri.

Respiré aliviada y aplaudí con todas mis fuerzas.

Una señora con aspecto de mujer de militar gritó ¡viva el Rey! Yo sonreí para que la buena mujer se animara a gritar ¡viva Letizia! No hubo manera. España es un país tan machista que no grita vivas a la mujer más importante de la Familia Real, esta humilde servidora de la Patria.

Mi niña Leonor me envió un SMS: "te estamos viendo en la tele". Crucé los dedos. La niñera Rafaela seguro que les estaba dando una clase de republicanismo a mis Infantas.

Doña Espe hablaba de la crisis. Su experiencia en Bombay ya era agua pasada, pero la crisis le quitaba el sentido.

-Creo que voy a tener que apagar los radiadores y envolverme en una mantita, Alteza. No puedo permitirme tantos gastos ahora que voy a ser abuela.
-¿Su nieto no trae un pan debajo del brazo? -le pregunté.
-Sólo trae una boca para alimentar.

Me aparté de Esperanza y me acerqué a Gallardón buscando una conversación optimista. El alcalde también estaba triste.

-Rouco me prohibió hablar con el Papa, Alteza. ¡No voy a ir a la reunión de familias cristianas!
-Nosotros tampoco iremos. Somos una familia moderna.

Su Majestad señalaba el reloj. Había que marchar. Corrí hacia el coche oficial donde me esperaba mi Felipín.

-Papá tiene una cacería esta tarde, Leta.
-¿En Rusia? -pregunté.

Doña Sofía puso el grito en el cielo. Quería llevarnos al cumpleaños de Pablo.

-Pasaremos el puente en la casa de Crisitna y Juanito irá a esquiar a Baqueira. Nada de cacerías.

De la Constitución nadie habló. Mi cuñada Cristina tenía su casa-palacio llena de ejemplares de la Carta Magna.
-Las reparten los populares y yo no me puedo negar a coger un ejemplar -se excusó-. ¿Le traéis regalos a Pablo?
-Muy catalana te has vuelto, hija.
-La crisis me agobia, mamá.

A mí lo que me agobia es pedirle dinero a Zapatero. Cuando sea la Reina de España, nombraré a mis contables ministros de Hacienda y Economía. Mi contable Juan sabrá llevar mejor el Presupuesto que el ministro Solbes. Seguro que dice "todo para mi Reina". Voy a vivir mejor que María Antonieta, con el permiso de ese nacionalista catalán que grita ¡muerte al Borbón!. Dios no lo quiera. Mi suegro debe morir en la cama.

Tuesday, December 02, 2008

Tiros en Bombay y crucifijos por aquí




He decidido alejarme todo lo que el protocolo me permita de Esperanza Aguirre. Una mujer que sube a un helicóptero y sufre un accidente, va a Bombay y empieza a su alrededor un tiroteo, no es una buena compañía para una princesa que aspira a reinar. Mi Felipín cree que la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid tiene buena suerte. Yo no opino lo mismo.

-Estoy segura de que no sobreviviría a tales experiencias, Felipe. Siempre fui miedosa.
-Tenemos que ir a verla, Leta. Tengo aquí unos décimos de lotería de Navidad que quiero pasarle por la espalda.
-¡Felipe! -exclamé escandalizada-. ¿Qué confianzas son esas?

Mi doncella nos rogó que no nos acercáramos a la presidenta de Madrid.

-La única lotería que atrae esa mujer es la de la guadaña. Aléjese de ella, mi Princesa, que un tiro perdido puede dejarnos sin la futura Reina Letizia.

Doña Sofía también se opuso a la visita.

-No quiero ser la abuela de dos Infantas huérfanas. Esperanza ya ha gastado dos vidas y, si no tiene más que tres, la próxima la palma. Voy a decirle a Juanito que no la vuelva a invitar a nuestras fiestas del Palacio Real. Podría provocar una catástrofe con su presencia.

Tiemblo. Me vienen ganas de recluirme en mi palacio como Juana la Loca y no volver a salir hasta mi proclamación como Reina de España.

-Majestad -le digo a mi suegra, pregúntele a don Juan Carlos si va a abdicar pronto. Quiero ser Reina lo antes posible.
-No te desesperes, Letizia.
-Imagine que Esperanza Aguirre atrae una revolución gloriosa como al que destronó a Isabel II. Yo no podría llegar a ser reina.

Doña Sofía no imagina tanto. Calla y entra en el despacho de Su Majestad sin llamar.

-Sofi, tengo audiencia con monseñor Rouco. No nos interrumpas, pro favor.
-¿Le estás pidiendo la anulación del matrimonio de Elena y Jaime? Yo prefiero que se reconcilien. No me gusta nada el nuevo novio de Elena, ese chico que le descubrió Peñafiel.
-Señora -la interrumpe Rouco-, venía a pedir la ayuda de la Monarquía para que no le quiten el crucifijo a los niños de Valladolid.
-¿Quiere que le conceda otra entrevista a Pilar Urbano, monseñor?
-Hable con Zapatero. Dígale que Dios tiene que estar presente. Dios nos salva. Salvó a Esperanza Aguirre de las bombas en la India.

Según monseñor Rouco, doña Espe siempre sale de su casa con un crucifijo en el bolso.

-Aquí les dejo unas cruces. Llevenlas a los colegios de los niños.

Mi doncella puso el grito en el cielo. Menos mal que Rouco ya se había ido porque, si la oye, la excomulga.

-Rouco es más capitalista que Esperanza Aguirre, mi Princesa. Para sus colegios privados pide dinero y par a los colegios públicos pide crucifijos.

Yo no puedo decir nada. Estoy cometiendo el imperdonable pecado de llevar a Leonor a un colegio pijo para que se le pegue la buena suerte de los ricos.

Thursday, November 20, 2008

Cumbre del G20




Gracias a Dios y a Sarkozy, nuestro Presidente consiguió una silla en la reunión de la refundación del capitalismo. España estará en Washington con una bolsa de millones para los banqueros y para todo capitalista en peligro de pobreza. No podemos permitir un rico venido a menos. Lo dice mi Felipín siempre:

-Los ricos se suicidarían, Leta. No saben vivir como pobres.

Se me encoge el corazón. Soy algo católica, y creo que el catecismo prohibe el suicidio y hasta lo castiga con el purgatorio. Le pregunto a mi doncella si ve algún banquero español viviendo en el purgatorio.

-Mi tarot sólo predice el más acá, mi Princesa. Y en el más acá, me sale crisis, paro, inflación y depresiones por no tener un trabajo remunerado.

Zapatero llama a Su Majestad para pedirle ideas para el nuevo capitalismo.

-Rajoy quiere una bajada de impuestos, pero no lo voy a contentar, Majestad. Soy un socialista que sólo acepta ideas progresistas.

Su Majestad le propone becar a los nietos de Botín.

-Sé que el presidente del Banco Santander está haciendo un esfuerzo para pagarles los estudios a los nietos en EEUU en estos tiempos de crisis.
-Tenemos que pensar en la tercera edad también, Majestad.

Don Juan Carlos propone regalarle un viaje del IMSERSO a la duquesa de Alba.

-La pobre Cayetana viajó con su novio a Italia por no poder permitirse una estancia en Benidorm como el resto de jubilados españoles.

Yo no entiendo nada. ¿Se ha acabado el socialismo? ¿No existe el comunismo? ¿Van a trabajar los pobres para los ricos? Mi Felipín, en cambio, ya entiende el nuevo capitalismo.

-Consiste en prohibir la pobreza, Leta. Alegra esa cara, mujer. No seremos pobres. Nuestras hijas seguirán educándose en Santa María de Los Rosales.

Zapatero está feliz. Lleva una mochila cargada de ideas. No podrán decir en América que en España no hay gente lista.

-Obama va a quedar con la boca abierta.

Y allá se fue. Espero que se sienta cómodo en la silla del frnacés Sarkozy. Yo no me sentaría en una silla que no pusiera España ni loca. Soy orgullosa.

-Usted no diga nada, mi Princesa. Deje que hable doña Sofía -me dice Maripuri.

Mi doncella sabe que mi afán de justicia no tiene cura. Si por mí fuera, los banqueros no llevaban ni un solo euro de los Presupuestos Generales del Estado.

-El capitalismo me trae sin cuidado. Soy roja.
-¡Leta -exclama mi Felipín.
-Roja y comunista.
-¡Leta, por favor! Piensa en nuestras hijas. ¿Quién las va a mantener?
-De momento las mantiene Hacienda.
-¡Leta!
-Y a ti también te mantiene Hacienda, Felipe. Y a mí. Y a tus padres. Y a tus hermanas.

Mi Felipín dice que debo estar embarazada. Sólo así se explicaría la hipersensibilidad que me produce el nuevo capitalismo.

Tuesday, November 11, 2008

Ganó Obama




En mi Palacio brindamos con cava catalán a las cinco de la mañana, nada más saber que Obama sería el presidente de los Estados Unidos de América. Allí estábamos todos ante el televisor: yo con los dedos cruzados, mi Felipín dormido, doña Sofía rezando y Su Majestad leyendo la prensa del día anterior.

-Voy a llamar a Pilar Urbano -dijo doña Sofía tras el brindis-. Necesito hablar, sincerarme, hacerle unas confesiones que vosotros no entenderíais porque no sois tan católicos como ella.
-Ni se te ocurra, Sofi.
-Juanito, por favor.

Su Majestad sigue enfadado. Dice mi Felipín que su padre jamás se había puesto tan furioso como cuando vio a Doña Sofía abriendo los telediarios.
-Temo que se separen, Leta -me confesó-, y tienen setenta años, una edad incompatible con el divorcio aceptable por cualquier hijo.

El día de la victoria de Obama no hablaron de divorcio, sólo brindaron y sonrieron por separado. Doña Sofía miraba a mi Felipín y don Juan Carlos miraba una fotografía de Zapatero que tenemos enmarcada sobre la chimenea del salón.

-El negro recibirá al Presidente -dijo doña Sofía.
-Se dice chico de color, mamá -la corrigió mi Felipín.
-¿Es negro o no es negro? -insistió la Reina.

Mi Felipín no la volvió a corregir. Cree que es mejor que dejemos hablar libremente a doña Sofía para que no tenga necesidad de sincerarse con Pilar Urbano.

La Reina habla mucho, y cada vez más. Le gusta la política más que a Manuel Fraga su escaño de senador por Galicia.

-Necesito hablar, Letizia, expresarme, decir lo que pienso. ¿Sabes que Juanito contrató una dama de compañía para mí? ¡No la soporto!

Conocí a la dama de compañía hace un par de días. Es una mujer autoritaria, con cara de inspectora de Hacienda, pelo cortado a estilo paje, mirada fría y voz de ordeno y mando. Se llama Maripili.

-Soy monárquica -me dijo nada más verme.
-Ya somos dos, hija. Yo quiero ser la Reina de España.
-De momento, ostento el título de duquesa de Parla con grandeza de España.

Casi me desmayo. Le pregunté a mi doncella si tal disparate era cierto.

-Sí, mi Princesa -me confirmó Maripuri-. Su Majestad la nombró duquesa de Parla.

Doña Sofía no la acepta. Mi suegra cree que cuando el marido contrata una dama de compañía para ti lo hace para tenerte entretenida.

-Peñafiel tiene razón: Juanito me sigue poniendo los cuernos con una aristócrata en Suiza. Ojalá me hubiera casado con el padre negro de Obama.
-Sería usted viuda.
-No, no, estaría casada con un segundo marido. ¿Segundo o tercero? ¿Cuántos maridos lleva la madre de Obama? Tengo que llamar a Pilar Urbano.
-Ahora tiene una dama de compañía, Majestad. Hable con Maripili. Yo hablo mucho con mi Maripuri.
-Voy a hacerte caso, Letizia. Tú me pones a pie de calle.

Doña Sofía y su dama de compañía hablan de Obama en la misma salita en la que mi suegra recibía a Pilar Urbano.

-Estoy pensando en adoptar un niño negro, Leta. El mundo está cambiando y España merece tener un infante negro -me dice mi Felipín.
-Tienes obamanía, Felipe. Olvídalo, anda. Ya bastante nos fastidió la herencia tu madre confesándose en un libro escrito por una periodista del Opus Dei.

Ha pasado una semana y Obama sigue en los telediarios. Lo envidio. Él consiguió ser presidente de su país y yo no soy más que una "negra" de mí misma. La Corona de España me parece inalcanzable a corto plazo.





Monday, November 03, 2008

Cumpleaños y libro

 
 
 
 Estos días anduvimos de cumpleños y de polémica. Doña Sofía cumplió 70 años a lo grande, abriendo los telediarios y poniendo al colectivo homosexual en pie de guerra.
 
 -Yo sólo hice lo que me aconsejaste, Leticia -se excusó-: practicar la libertad de expresión. ¿Por qué no iba a decir que soy contraria al matrimonio homosexual si así lo pienso?
 -Has dejado de ser una profesional, Sofi -le dice Su Majestad-. Nuestro hijo tiene más difícil llegar a ser Felipe VI ahora. Los gays no lo apoyarán.
 
 Mi Felipín está asustado. Le aterra que nos reciban con silbidos en las inauguraciones.
 
 -Me vienen ganas de no trabajar nunca más, Leta. Vas a tener que leer mis discursos.
 
 Doña Sofía dice que nos es para tanto. Siempre hubo descontentos. Ahora, por lo menos, contamos con el apoyo de la derecha.
 
 -En la COPE les chifló que sea antiabortista, contraria a la eutanasia y defensora de la familia tradicional. Rouco me felicitó por mi valentía.
 
 ¿Menuda valentía! Doña Sofía estaba guapa calladita. ¿Cómo vamos a ir mi Felipín y yo a Chueca de compras? Su Majestad me prohibió emitir un comunicado a favor del matrimonio homosexual.
 
 -La Familia Real sólo tiene una opinión -me dijo.
 -Mi opinión no coincide con la de doña Sofía.
 -Ocúpate de las Infantas, nuera. Mi nieta Leonor se está echando a perder con ese móvil que le regaló Felipe por su tercer cumpleaños.
 
 Mi doncella ve en su tarot manifestaciones en conra de la Monarquía.
 
 -La III llegará el Día del Orgullo Gay y Zerolo será el Presidente.
 -¿Qué será de mí, Maripuri?
 -Debe insistir, mi Princesa. Dígale a Su Majestad que abdique.
 
 Así lo hago. Doña Sofía no se lo permite. Ella quiere que se grite "ha muerto el Rey, ¡viva el Rey!"
 
 -Yo no tengo prisa, Leta -dice mi Felipín.
 -¡Pues yo sí! ¡Quiero ser Reina!
 -Lo serás, Leticia -me asegura doña Sofía-, igual que lo fue aquella amante de Napoleón que se casó con el primer rey de Suecia.
 
 La niñera Rafaela se nos pone del lado de los gays.
 
 -Soy transexual y defiendo a los míos. La ciudadana Reina tiene que pedir perdón.
 
 Cristina opina lo mismo. Pidiendo perdón se arregla el asunto.
 
 -Yo no quiero que me llamen facha en Barcelona, mamá. Hay que enviar un comunicado a la prensa diciendo que la Familia Real apoya a los gays.
 
 Elena aprovecha para hablar de lo suyo.
 
 -Quiero anular mi boda sevillana y lo voy a hacer. Necesito un divorcio definitivo para ser feliz.
 -Recuerda que soy contraria al divorcio, querida. Así se lo dije a Pilar Urbano. Sólo puedes regresar con Jaime o permanecer en le cese temporal de convivencia -le dice doña Sofía.
 
 Jaime Peñafiel llama sin cesar. Quiere una entrevista con doña Sofía. Según Peñafiel, doña Sofía debe hablar de sus crisis matrimoniales.
 
 -En mi vida admitiré que fui una esposa cornuda -murmuró doña Sofía.
 
 Por una vez estoy de acuerdo con Peñafiel: doña Sofía, en vez de sermonear a los gays, debió airear sus problemas matrimoniales. Es mejor estar en la prensa rosa que en los telediarios.
 
 
 

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