Su Majestad hace grandes progresos con el andador que le dieron en la clínica Quirón. Doña Sofía cree que no tendrá dificultad alguna para seguir reinando. Puede ir solo desde su habitación hasta la sala donde recibe a los embajadores de los otros países en nuestro Reino y también puede hablar con el Presidente Rajoy de los asuntos de Estado en su despacho de la primera planta. Yo no soy tan optimista. Veo a mi suegro cada día más viejo. La cadera debe dolerle horrores por mucho que él nos diga que no siente ningún dolor. Me recuerda a Juan Pablo II, aquel Papa que ahora quieren hacer santo. El Papa Juan Pablo II también aguantó lo indecible por el bien de la Iglesia. Nuestro Rey aguanta por el bien de la Monarquía.
Yo creo que no debería aguantar tanto. Mi Felipín y servidora podemos tomar las riendas del país, hasta podemos declararles una guerra a los catalanes si intentan independizarse para no pagar impuestos. Mandamos a Froilán con una escopeta en una mano y en la otra mano un pincho muruno y tiembla hasta la Virgen de Monserrat. El niño de Elena salió fiero.
Mis Infantas de España, en cambio, son dos benditas. Ya saben hablar con la prensa. Mi Leonor dejó a los periodistas pasmados cuando les dijo que su abuelo estaba bien. La Heredera del Heredero nos sale lista.
-Es igualita a usted, mi Princesa -me dice siempre Maripuri-. Cuando le operen la nariz van a ser como dos gotas de agua.
-Mi Leonor no necesita que le anden con la nariz.
-De mayor lo necesitará. Seguro que saca su nariz de antes de la operación.
-Bueno, con que no le tengan que andar en las caderas ya me conformo.
-No, en las caderas no tendrá problema -me asegura Maripuri mirando su tarot.
Un gran alivio. Espero que el tarot de mi doncella Maripuri acierte por una vez. Las operaciones de caderas son muy caras. Con lo que le pagamos al médico estadounidense que vino a ayudar a los otros doctores comían todos los pobres de África durante seis años.
Yo creo que no debería aguantar tanto. Mi Felipín y servidora podemos tomar las riendas del país, hasta podemos declararles una guerra a los catalanes si intentan independizarse para no pagar impuestos. Mandamos a Froilán con una escopeta en una mano y en la otra mano un pincho muruno y tiembla hasta la Virgen de Monserrat. El niño de Elena salió fiero.
Mis Infantas de España, en cambio, son dos benditas. Ya saben hablar con la prensa. Mi Leonor dejó a los periodistas pasmados cuando les dijo que su abuelo estaba bien. La Heredera del Heredero nos sale lista.
-Es igualita a usted, mi Princesa -me dice siempre Maripuri-. Cuando le operen la nariz van a ser como dos gotas de agua.
-Mi Leonor no necesita que le anden con la nariz.
-De mayor lo necesitará. Seguro que saca su nariz de antes de la operación.
-Bueno, con que no le tengan que andar en las caderas ya me conformo.
-No, en las caderas no tendrá problema -me asegura Maripuri mirando su tarot.
Un gran alivio. Espero que el tarot de mi doncella Maripuri acierte por una vez. Las operaciones de caderas son muy caras. Con lo que le pagamos al médico estadounidense que vino a ayudar a los otros doctores comían todos los pobres de África durante seis años.




























