Estoy que no me tengo en pie. El cava casi acaba conmigo. No sé ni como pude acompañar a mi Felipe VI a inaugurar el curso escolar en Galicia. Me sentía mareada por la única copa de cava que tomé en el brindis de mi 42 cumpleaños. El año que viene pienso brindar con Coca Cola. Nada de bebidas alcohólicas.
Mi doncella Maripuri dice que lo que tengo es la crisis de los cuarenta. Tonterías. Me siento muy bien con mis 42 años. Por nada del mundo quisiera volver a mi infancia. Estudié mucho. Hoy no podría estudiar tanto porque mi cabeza no está para memorizar los ríos más grandes de España y demás cosas inútiles que nos hicieron aprender.
-Tú juega, cariño -le dije a una niña de Galicia-. De mayor ya pensarás que quieres ser.
-Quiero ser presentadora de televisión como las hijas de las famosas.
-¿Periodista?
-No, majestad. Yo trabajaré en la tele sin haber estudiado ninguna carrera. Las hija de Rocío Carrasco y de Isabel Pantoja ganan mucho más dinero que las periodistas de los telediarios.
Los niños de Galicia son muy espabilados. Los que no corren vuelan. Había un niño que quería ser Presidente del Gobierno.
-¿Cuándo va a dimitir Rajoy? -me preguntó.
-Esta pregunta es para usted -le dije al Presidente de la Xunta.
El señor Feijoo sonrió y no dijo nada. Siguió sonriendo cuando uno de los niños le dio una patada.
-Es el hijo de un rojo -me susurró.
-No me hable de política, Presidente. Yo soy la Reina de España.
Fui a saludar a las madres mareada como estaba por la dichosa copa de cava de mi cumpleaños.
-Se la ve joven -me dijo una.
-Gracias, señora.
-¿Cuánto le costaron los arreglos que se hizo usted en la cara? -me preguntó otra madre.
-Me los regalaron.
-Suerte la suya, Majestad. A nosotras no nos regalan ni los libros de los niños. Ahí tiene a mi Pepiño con los libros viejos. Son del hijo de unos vecinos.
Me dio pena el niño. Anoté su dirección para enviarle los libros que le regalará Dimas Jimeno, el nuevo Presidente de El Corte Inglés. Dicen que es un hombre generoso. A mí me llamó antes de que lo nombraran Presidente de los Grandes Almacenes más famosos de mi Reino para ofrecerme todos sus productos regalados. Mi doncella Maripuri me dijo que no aceptara el regalo.
-Es de la Falange, mi Reina. Usted apártese de esa gente.
-Un regalo siempre se acepta, Maripuri, y más en tiempos de vacas flacas.
-Yo no quiero nada de un derechón.
Los niños de Galicia no serán tan altivos como mi doncella. Seguro que aceptan encantados los libros gratis que le he conseguido en el nuevo Corte Inglés de Dimas Jimeno.









































