Me dijo Matilde de Bélgica que yo soy la Reina Delgada. No le falta razón. En toda las fotos que me quitan presumo de huesos. La grasa no está presente en mi cuerpo gracias a una dieta de fruta que tomo desde mi adolescencia. Sólo como fruta como alimento principal.
Mi doncella Maripuri está haciendo lo mismo. La fruta es cara, pero te sale barata porque no la hay que cocinar. Es una comida que va de la frutería a tu estómago, lavando previamente cada pieza. No vaya a ser que nos intoxiquemos con los pesticidas que le echan a los árboles. Mi cuñada Cristina muchas veces la comía sin lavar en Mallorca para ahorrar agua en nuestro Palacio de Marivent. La pobre siempre fue algo tacaña. Así esta imputada no sé por qué. Supongo que por seguir casada con su Iñaki. Ningún juez se atrevería a molestar a una madre de familia divorciada.
Volviendo a mis viajes por Bélgica y los países vecinos esán siendo muy relajantes. Todos me aplauden. Me siento feliz con tantos piropos de los súbditos europeos. Mi doncella Maripuri cree que debería pedir unas ayudas a los de Bruselas.
-Le están dando más dinero a Polonia que a nosotros. Piense en los campesinos españoles, mi Reina.
-Estoy pensando si me aguantarán las costuras del vestido, Maripuri. Felipe Varela cada vez me pone los hilos de peor calidad. Parece que compra las bobinas en los chinos.
-No se vista ese abrigo blanco. En el 20 minutos dijeron que era igualito a un albornoz.
-Fue un albornoz de Felipe VI antes de ser Rey de España. Yo reciclo mucha ropa, Maripuri.
-Pues no lo haga que la critican.
Me critican por todo. Espero que no se fijen mucho en mis huesos. Estos días he adelgazado un poquito más. Estoy en la talla 32, pero nada de anorexias. Lo mío es una delgadez muy sana.




































