
Los de "el jueves" quieren acabar con la Monarquía antes del día de mi coronación como Reina de las Españas. ¿Qué es eso de dibujar a mi Felipín con cuerpo de zángano? Por mucho que diga Maripuri que es una abeja, no lo creo. Es un zángano. Mi doncella compara la nueva viñeta con unos dibujos de la abeja Maya y dice:
-Son iguales, mi Princesa. Ni un milímetro más.
-¿Han plagiado el cuerpo de la abeja Maya?
Corro al despacho de mi marido Príncipe a darle la noticia.
-Denuncialos por plagio, cariñín.
-Acabo de llamar a ZP y no quiere decirle al Fiscal General del Estado que secuestre otro "jueves". Su Majestad tampoco quiere hacer nada. No me quiere, Leta. Mi papá Rey sólo quiere a mis hermanas Infantas. Creo que les va a dejar a ellas toda la herencia de las cuentas suizas.
-No importa, amor. A mí me interesa la Corona y ésa es nuestra. ¿Denunciarás a los de "el jueves" por plagiar la abeja Maya?
-No me atrevo.
Mi Felipín hay días que me deprime. Yo necesito decisión, alegría, un hombre con agallas. Y este marido mío pierde el tiempo filosofeando.
Quien no pierde el tiempo es la niñera Rafaela. Cogió "el jueves" del cubo de la basura y se lo enseñó a mis Infantitas. Leonor se encaprichó con la revista y no había manera pacífica de quitársela.
-Voy a enseñársela al abuelo Rey.
-No puedes, mi vida. El abuelito está en Mallorca ganándose el sueldo como patrón de un velero que le regalaron unos empresarios muy ricos.
-¿Y papá?
Le iba a decir que su papá podía muy bien dar un pelotazo si se aliara con la SGAE y le cobrara derechos de imagen a los de las viñetas. Callé porque muchas veces es mejor callar.